Harriet Tubman, la “moisés” de la esclavitud

Lucía Felipe | 2 de febrero de 2015

Harriet Tubman, es el ejemplo de que una persona con pocos recursos de partida es capaz de cambiar el curso de la humanidad. El sentimiento de libertad, le llevó a cruzar el continente americano de arriba a abajo en numerosas ocasiones para salvar a su familia, amigos y cualquiera que quisiese cambiar su vida. Según sus propias palabras: “Había dos cosas a las que tenía derecho, la libertad o la muerte; si no podía tener una, tendría la otra”.

De origen afroamericano y esclavo, el motor que empujó a esta joven esclava a romper las reglas y arriesgar su vida fue precisamente eso, su salvación. Se llamaba Araminta y desde los cinco años comenzó a servir para otras familias. Y se cambió de nombre una vez cruzó la frontera para usar el seudónimo de Harriet, al igual que su madre.

Estuvo fuera de casa desde niña y a los once años tras numerosas palizas por parte de sus dueños que la dejaron heridas en la cabeza que la hacían tener visiones y alucinaciones, decidió huir y emprender su camino hacia el norte de América, a Pensilvania donde se había abolido la esclavitud.

Mientras trabajaba oyó hablar del Ferrocarril Subterráneo, una red de clandestina para ayudar a escapar a los campesinos esclavos de las plantaciones. Esta red utilizaba términos ferroviarios referidos a fuga, por ejemplo, las “estaciones” eran casas de refugio y los “maquinistas” los que ayudaban en la huida. Así, Araminta se embarcó en la aventura de guiar a los esclavos hacia su libertad.

Su liderazgo está basado en el servicio a los demás y su grandeza viene dada no por su propia liberación sino por arriesgar eso que tanto le había costado conseguir una y otra vez, para que otros corrieran su misma suerte sin pedir nada a cambio.  Un líder no necesita llamar la atención de un gran público para ser convertirse en un mito y eso fue lo que hizo de Harriet Tubman, una mujer valiente y que supo gestionar equipos, tomar la iniciativa en numerosas y difíciles decisiones, todo por alcanzar su objetivo: la libertad de su pueblo.

 

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