El método SIMPLE

Rubén Turienzo| Madrid

@RubenTurienzo

 

La seducción es la capacidad que tenemos para que otras personas quieran pasar tiempo a nuestro lado, para sacarlas de sus creencias o conceptos predeterminados y convertirnos en un imán de sus pensamientos o sus acciones. Seducir es poseer su mente, persuadir en sus acciones y generar un poder que vague entre la sexualidad de lo carnal y lo platónico del enamoramiento. Seducir es todo eso, y mucho más, es provocar deseo, es promover voluntades, es inducir el juicio, es, en definitiva, potenciar la capacidad de conquista sobre la acción o el pensamiento de otra persona. Pero no te pongas en guardia porque de los que se trata es de ser seductores sin meternos en problemas éticos. Para ello, has de aprender a usar correctamente la comunicación no verbal, conocer las técnicas para guiar las miradas o para dejar cebos en las conversaciones con el fin de que otras personas quieran prolongarlas. Hay mucha seducción en ti y estoy seguro de que sabes sacarla.

La influencia es capacidad que toda persona tiene para ejercer un poder sobre otro individuo o núcleo social y con ello provocar que cambie su opinión o sus acciones sobre un hecho concreto. Si la seducción es convertirnos en imán, la influencia es ser capaces de dirigir ese magnetismo para que otras personas actúen como queremos o necesitamos. Crear redes eficaces de contactos, usar las cadenas de favores, ser alguien a quien la gente recurre o usar estratégicamente nuestros mensajes, ya sean personales o virtuales es influir. No es complicado, solo hay que hacerlo con sentido común.

La motivación tiene que ver con la capacidad para generar escenarios de autoconfianza, de apoyo mutuo, de positivismo y de equipo. Motivar es alentar, animar, impulsar, promover y provocar hacia el cambio mental en positivo, generar refuerzos positivos, conseguir que otras personas alcancen sus metas, reforzar acciones o sembrar optimismo. La motivación es una carta que juegas solo con quien quieres, ¿has probado a sacarla más a menudo?

La persuasión consiste en conseguir que la gente esté de acuerdo contigo de manera voluntaria, es crear una proyección en la cual es difícil llevarte la contraria. Te mostrarás como amante de la verdad, una persona sincera, pero no ocultarás que eres una persona enérgica y con ganas de tener razón, eso sí, sin ser testarudos, sin enfados y sin discusiones. El poder de la persuasión reside en el poder del uso de la palabra y sus consecuencias son claras: ayudarnos a tener carisma. Utilizar las emociones en el lenguaje, sembrar pensamientos en otras mentes, crear predisposición ante una idea o acción o, incluso, defenderte con asertividad. La persuasión es un arma poderosa que has utilizado en muchas ocasiones, aunque en algunas la hayas convertido en chantaje emocional…

El liderazgo es asumir riesgos, mirar por el bien común, simplificar las cosas, eliminar problemas y ofrecer soluciones. El líder es una persona de acción, de estrategia eficaz y en la que se puede confiar. [pullquote] Liderar es conseguir que las personas a tu alrededor te vean como la referencia, la persona lúcida que siempre tiene una respuesta, un plan, un consejo. [/pullquote]

La estimulación tiene que ver con invitar vivamente a la ejecución de algo, con potenciar la acción y el recuerdo utilizando la emoción y los argumentos sensoriales. Es alentar, animar, espolear, excitar, incitar, activar, inducir, mover, impulsar, pinchar, provocar, atraer, vivificar o enardecer, pero siempre desde un plano sensorial mediante la activación del recuerdo visual y auditivo, provocando que la piel sienta, en definitiva, emocionando. La estimulación reside en conseguir asociar tu persona y tus acciones a conexiones emocionales que estimulen su aceptación.

Así es el método SIMPLE: Seducción, Influencia, Motivación, Persuasión, Liderazgo y Estimulación. Estos componentes los posee toda persona carismática. Este método es fresco, diferente y te llevará a cotas nunca alcanzadas. Si quieres que la gente genere oportunidades, tenga disponibilidad de ayuda y una actitud positiva, solo tienes que tener carisma y para ello yo te recomiendo un tratamiento: carisma complex.

Reflexión CEO

El liderazgo carismático necesita personas espejo, que sean portadoras de soluciones y den ejemplo, y no tanta persona látigo que castiga bajo la amenaza de culpabilizar a terceros.

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