Dime, dime, que no te escucho

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Helena López-Casares| Madrid

 

La habilidad de saber escuchar es más difícil de encontrar que la de ser un buen orador, pero quien la domina es más influyente. La ausencia de esta habilidad entre los directivos es una fuente generadora de conflictos en la empresa porque provoca frustraciones en el equipo, que puede no sentirse parte del proyecto al no tener mecanismos para hacerse oír.

Según la Real Academia Española escuchar es prestar atención a lo que se oye. Es decir, es el proceso de recibir, atender y asignar significado a un estímulo auditivo y visual, y esto implica observar.

La habilidad de escuchar afecta a la calidad de las conversaciones, a nuestras relaciones con los demás y con el entorno. La escucha se debe hacer de manera activa, lo que implica estar alerta a cuanta información nos viene de fuera, lo cual también supone el entrenamiento de la capacidad de observación.

Para entrenar nuestro oído y acostumbrarlo a recibir las opiniones de los demás hay varias cosas que debemos saber. La escucha activa demanda tiempo, supone la creación de un clima agradable donde prime la confianza, significa aceptar a los otros tal cual son, y no como a nosotros nos gustaría que fueran, significa que no debemos precipitarnos en nuestras conclusiones, ni poner en boca de terceras personas lo que no han dicho.

Todos pensamos que escuchar es importante, necesario y una parte imprescindible para llegar a un entendimiento común, que es lo que va buscando un proceso de comunicación eficaz. Pero muchas personas, aún siendo conscientes de la relevancia de esta habilidad, ni siquiera intentan comprobar lo que creen haber oído y mucho menos reconocer el tono o los matices emotivos del mensaje. Es decir, dejan de lado la fase de la retroalimentación que es la que da sentido a la comunicación. Escuchar parece algo fácil pero requiere tiempo y práctica.

– ¿Recibimos todo lo que vemos y oímos, o sencillamente descartamos los que no nos conviene o va en contra de nuestros intereses?

– ¿Atendemos y estamos alerta a todo o nuestra mente vagabundea mientras el otro habla, y en vez de escuchar estamos pensando lo próximo que diremos nosotros?

– ¿Le asignamos a las opiniones y afirmaciones de los demás el significado correcto o el que más cerca está de nuestros intereses y creencias?

– ¿Estamos dispuestos a atender a aquello que responde a nuestros intereses, que impulsa nuestros estímulos y está de acuerdo con lo que pensamos?

Uno de los principales problemas a la hora de escuchar es la censura, es decir, el no escuchar desde el otro, sino desde nosotros mismos. Esto trae como resultado que todas las opiniones, ideas, hechos o pensamientos que provengan del otro y que no coincidan o encajen con nuestro modelo ideológico, serán rechazados, provocando el desencuentro.

Las personas que saben escuchar tienen una gama de intereses mucho más amplia que los que no lo hacen puesto que son capaces de analizar las situaciones desde diferentes perspectivas, además de abrir su campo de intereses.

¿Escuchamos con atención en la empresa antes de reaccionar? La experiencia nos dice que normalmente no y, lo que es peor, muchas personas se valen de su posición para intimidar, no dejar hablar e, incluso, distorsionar y manipular lo que dicen los demás. Entonces, ¿cómo piensan las empresas extraer el potencial de sus trabajadores si muchos directivos no han cultivado la habilidad de la escucha?

No escuchar conlleva un alto coste a la hora de tomar decisiones en la empresa porque sólo se percibe un punto de vista. Si el conocimiento está en la parte baja de la pirámide, tal como nos legó Peter Drucker, no escuchar a los colaboradores acaba por pasar factura, ya que la cúpula directiva puede estar gestionando una situación ficticia, lejana a la realidad.

¿Escuchas tanto las palabras como los gestos? ¿Sabes cuáles son las mejores actitudes para mejorar la escucha? Muchas personas piensan que esta habilidad de la escucha es innata y, por tanto, no es necesario entrenarla y éste es un error fundamental. Te proponemos que reflexiones sobre estas cuestiones y en breve les daremos respuesta.

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